Saturday, October 20, 2007

Madam Butterfly de Puccini


Hoy Mateo y papa se han metido en el salón y han escuchado Madam Butterfly de Puccini. Con algo de ayuda, Mateo ha construido toda la historia identificando los sucesivos lloros y alegrías. Sorprendentemente, ha sabido diferenciar cuando la princesa estaba triste o contenta, cuando el príncipe estaba cansado o con miedo, cuando Suzuki estaba enfadado o desesperado, cuando era de día o de noche, y cuando había que estar callado porque el brujo rondaba sigilosamente.

Claro que la historia ha sido levemente modificada respecto a la original. En lugar del capitán Pinkerton enamorado de una geisha de 15 anos con voz de mariposa y temeroso de tocar las alas que imposibilitaría a su ternura seguir volando, Mateo ha escuchado un príncipe galopando en su caballo en busca de una princesa encerrada en la torre. Las alegrías de las nupcias si han sido captadas, pero para Mateo eran un sueño del príncipe mientras dormía solitario delante del fuego.

En lugar de un americano volviéndose a su país para encontrar otra mujer y abandonando a su mariposa y su bebe, Mateo ha entendido un caballo del príncipe agotado de tanto cabalgar hacia la princesa y durmiendo durante una noche en la selva. En lugar de un tío de la japonesa monje budista enfadado por el cambio necesario de religión, Mateo ha visto aparecer una pantera, un oso y otros animales en el camino a caballo y en barco del príncipe.

En lugar de los miedos de Pinkerton hacia las costumbres japonesas, Mateo ha entendido un brujo que había encerrado a la princesa en una torre del castillo lista para ser rescatada. Al final, en lugar de un suicidio de Madam Butterfly con una daga, Mateo ha escuchado como el capitán se lleva al bebito en su barco de nombre Abraham Lincoln.

Sir John Barbirolli y el Coro y la Orquesta del Teatro de la Opera de Roma han debido hacer un buen trabajo, porque Mateo ha podido ir reconstruyendo la historia con sus estados de ánimo y sus sucesivos colores en las más de dos horas que dura.

Respecto a la razón para cantar, Mateo ya sabía que la forma de evitar el miedo es meterse las manos en los bolsillos y silbar y cantar como si no pasase nada, como muy sabiamente ha sido aconsejado por su amigo Maxi el Aventurero, del cual hablaremos otro día.

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1 Comments:

Anonymous MARCELO SIMON said...

manuel te QUERRIQA PREGUNTAR SI TU APELLIDO ES "SEMAAN Y DE QUE ORIGEN ES, YA QUE ESTOY RASTREANDO EL APELLIDO ORIGINAOL DE MI ABUELO QUE VINO DEL LIBANO A LAARGENTINA Y AL LLEGAR SE LO COMBIARON, SI ME CONTESTAS A marcelo_simon@ciudad.com.ar TE LO AGRADECERE
SALUDOS MARCELO

8:30 AM  

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